Carpintería fina de precisión en roble, cedro y nogal secados al horno. Diseñamos y fabricamos cajas rústicas para la protección de instrumentos ópticos de topografía y piezas de precisión, con acabados en ceras naturales y grabado láser personalizado.
Solicitar presupuestoCada caja se diseña a partir de las medidas exactas de su pieza. Sin moldes, sin series: una pieza única para un instrumento que merece cuidado.
Solicitar presupuestoTrabajamos exclusivamente con roble americano, cedro rojo y nogal negro secados al horno. Cada madera se selecciona por su estabilidad dimensional, resistencia a la humedad y veta uniforme, condiciones necesarias para proteger piezas de precisión.
Sí. Aunque nos especializamos en teodolitos, niveles y micrómetros, también fabricamos estuches para brújulas de precisión, calibres, relojes de taller y otros instrumentos ópticos o mecánicos. El proceso es el mismo: tomamos medidas reales del equipo y diseñamos los compartimentos a medida.
Usamos exclusivamente ceras naturales (cera de abejas y aceite de linaza o tung) aplicadas a mano con muñequilla. No empleamos barnices sintéticos ni lacas. Para el mantenimiento, basta con limpiar el polvo con un paño seco y aplicar una capa fina de cera natural una vez al año si la pieza se usa con frecuencia.
Sí. Realizamos grabado láser con logotipos, textos o patrones geométricos en la tapa o el frontal de la caja. El grabado se hace antes del acabado final para que la cera selle también la zona grabada. El contraste queda limpio y duradero.
El plazo habitual es de tres a cinco semanas, dependiendo de la complejidad del diseño, el número de compartimentos y el tipo de cierre. Para proyectos urgentes podemos ajustar el ritmo, siempre que la madera esté disponible y el diseño esté definido.
Topógrafos, mecánicos y coleccionistas que confían en nuestro trabajo artesanal.
“La caja para mi teodolito Wild T2 es exactamente lo que necesitaba. El roble americano y el interior de fieltro protegen el instrumento como si fuera una pieza de museo. El acabado con cera de abejas es impecable.”
— Javier Mendoza
Topógrafo jubilado, Madrid
“El estuche para mi nivel Leica NA2 es ligero, robusto y el cierre magnético es muy práctico en obra. La tapa de cedro aromático mantiene alejados los insectos. Un trabajo de primera.”
— Ana Beltrán
Ingeniera civil, Barcelona
“El cofre de cedro rojo para mis micrómetros es una obra de arte. Las bandejas extraíbles y las ranuras fresadas a medida mantienen todo ordenado. El grabado láser con el logo del taller quedó perfecto.”
— Ricardo Fuentes
Mecánico de precisión, Valencia
Confían en nosotros
No vendemos muebles en serie. Cada pieza nace de una necesidad real de protección y precisión.
Roble, cedro y nogal pasan por un proceso controlado de secado que elimina tensiones internas. La madera no se agrieta ni se deforma con el cambio de estación, algo que las maderas verdes o mal curadas no pueden garantizar.
No trabajamos con moldes genéricos. Tomamos las medidas reales de cada teodolito, nivel o micrómetro. Los compartimentos se fresan uno a uno para que la pieza quede fija sin presión, evitando roces y golpes internos.
Nada de barnices sintéticos que ocultan la veta o desprenden compuestos volátiles. Usamos cera de abejas y aceite de linaza cocido. La madera respira, mantiene su tacto y con el uso adquiere una pátina que mejora con los años.
A diferencia de las cajas industriales de plástico o contrachapado, nuestras piezas se fabrican con ensambles de cola de milano, cierres de latón macizo y forros de fieltro natural. No hay pegamentos sintéticos ni herrajes de imitación. Es carpintería de banco, no producción en línea.